Refeljando la luz de la ciudad escuela de musica Ámsterdam

REFLEJANDO LA LUZ DE LA CIUDAD. LA ESCUELA DE MÚSICA DE ÁMSTERDAM
Amsterdam School of Music

La Escuela de Música de Ámsterdam es la combinación, en un solo edificio, de una escuela y una sala de conciertos. Cuenta con tres elementos diferenciados – el ‘Núcleo de Interpretaciones’, formado por cinco auditorios para diferentes tipos de interpretaciones/actuaciones con la cafetería anexa al vestíbulo, el edificio de la escuela con sus aulas y el edificio académico con salas de estudio, biblioteca, salón de conferencias y oficinas.   
El diseño se elabora en torno a estos tres elementos organizando los componentes verticales en tres grupos diferentes. El vestíbulo de la planta baja está diseñado para acoger a los estudiantes y visitantes que acuden en busca de educación y de interpretaciones de todo tipo de música. 
El arquitecto Frits van Dongen (de Architekten Cie.) se describe a sí mismo como un “artesano” y su nueva escuela de música bien podría ser su obra maestra. El gran uso que ha hecho del roble rojo estadounidense, certificado FSC, en diversas aplicaciones aporta el toque ligero en un diseño dominado por el hormigón, el acero y el cristal que resplandece recortado contra el horizonte de Oosterdock.
PERSPECTIVA DEL PROYECTO

Amsterdam School of Music

Cuando se mira desde la calle Prins Hendrikkade, al otro lado de la orilla, hacia el Oosterdok, la nueva Escuela de Música de Ámsterdam se convierte inmediatamente en el centro de atención. Aunque de menor tamaño y más compacta que la impresionante Biblioteca de Amsterdam, su ingenioso uso del cristal capta todas las miradas. Los muros laterales reflejan todos los colores del arco iris, dependiendo del ángulo de visión, y hacen brillar literalmente al edificio. La disposición en dientes de sierra de los paneles de cristal de los muros frontal y laterales según tres diseños diferentes, define la organización vertical del edificio dando origen al “Núcleo de Interpretaciones”, las aulas y el edificio académico y las oficinas. En palabras de Van Dongen: “Plinto, fuste y capitel”. 
De acuerdo con el Plan de Desarrollo Urbano del arquitecto Erick van Egeraat, la Oosterdokseiland (una isla artificial creada en el área Este de la ciudad) debe formar una especie de abanico de edificios, con vías radiales y callejones. Desde la distancia, esta disposición recuerda el anillo de canales alrededor del centro de la ciudad. La ejecución del Plan de Desarrollo Urbano se encargó a doce arquitectos de renombre internacional. El Plan de Desarrollo Urbano inspiró a Van Dongen su diseño para la disposición de los paneles de cristal en dientes de sierra. Tal como él mismo afirma, “un muro plano no ofrecerá ninguna perspectiva de los callejones y alrededores desde el interior. Al dividir los muros en segmentos siempre se tiene una vista de la ciudad y del Oosterdok.” Lo que ha creado casi puede describirse como una serie de mini miradores.
ESTÉTICA DEL PROYECTO

Amsterdam School of Music

La base se realza mediante esbeltas columnas fabricadas con madera laminada encolada de alerce siberiano sin albura certificada por PEFC (de 125 x 435 mm de sección y 13,67, 7,70 y 1,96 m de longitud), y acabadas con un tinte transparente. Soportan el muro de cerramiento y la estructura de vidrio. La estructura de cristal del fuste, incorpora láminas de vidrio rectangulares de colores pegadas a los muros exteriores para crear un brillante juego de luces reproduciendo así los colores del arco iris. El capitel recuerda las cimas de un paisaje de colinas consistentes en pequeñas cumbres Lego de cristal.
De noche, este palacio de cristal está completamente iluminado mientras que durante el día, el cristal permite la entrada de la máxima cantidad de luz posible. Las láminas de vidrio están fijadas a elementos equipados con sensores que registran las temperaturas interior y exterior, abriéndose para permitir la entrada de aire caliente o frío con el fin de equilibrar la temperatura del edificio. Este proceso también permite la entrada de luz y generan así un calidoscopio de colores sobre los suelos de epoxi del edificio.
EL ROBLE ROJO ESTADOUNIDENSE – LA MADERA ELEGIDA
Los techos de la entrada y los mini miradores ofrecen un anticipo de la especie de madera más utilizada en el edificio – el roble rojo estadounidense. Van Dongen ha utilizado la especie en techos, paredes, suelos, escaleras, mobiliario y marcos interiores de ventanas y puertas. El vestíbulo, el área central del “Núcleo de Interpretaciones”, constituyen un escaparate especial para esta madera, donde cubre grandes áreas en techos altos y rebajados, entresuelo, suelos y escaleras. El contraste de la madera con los muros exteriores de cristal, las escaleras de acero, los muros de hormigón y las impresionantes columnas de hormigón (rectas, diagonales, en forma de V asimétrica) ofrece un intenso impacto visual. Van Dongen ha utilizado la madera en grandes tramos del edificio para dar cierta formalidad, ya que, en su opinión, la madera expresaría la calidez de la disciplina artística a la que está dedicado el edificio – la música. Pero la búsqueda de la madera adecuada resultó ser todo un desafío.
UNA NUEVA SENSIBILIDAD CON RESPECTO AL ROBLE
Las ideas preconcebidas de Van Dongen con respecto al roble como una madera tradicional y más bien aburrida cambiaron cuando diseñó la escalera de su propia casa. “Pensé en el acero, aunque más tarde consideré el roble. Pero me preguntaba si sería lo bastante fuerte. Ahora tengo 1,5 m de contrahuellas y peldaños fabricados en roble laminado, fijados entre sí mediante pasadores de acero ocultos, ¡y el resultado es realmente bonito! Gracias a ello he aprendido a apreciar y comprender esta especie”, afirma.
Como resultado de ese proyecto tan personal, finalmente optó por el roble para la Escuela de Música, cuando buscaba una especie concreta que aplicar sin tratar, de una manera similar a como lo hizo en Muziekgebouw aan ‘t IJ con suelos de cumarú sin tratar. También quería crear el efecto que había observado en algunos cafés de Francia y España. Tal como afirma, “El aspecto de estos suelos, totalmente desgastados por muchos años de uso, es impresionante”. El hecho de que los suelos instalados en la mayor parte del “Núcleo de Interpretaciones” sean tablas en basto aserradas de 9 x 90 mm que vayan a ensuciarse con las pisadas de los alumnos y visitantes, a lo largo de todas las sucesivas estaciones del año, es, para Van Dongen, una delicia. “El uso y el desgaste crean la perfección”, explica.

ENCONTRAR EL ROBLE ADECUADO

Amsterdam School of Music
Tras examinar un gran número de muestras de diferentes robles, la elección recayó en el roble rojo estadounidense debido a que, en opinión de Van Dongen, esta era la especie que ofrecía las mejores características para lo que tenía en mente. No quería que los suelos y otras aplicaciones tuvieran un aspecto ‘chic’, sino que fueran resistentes, debido a que se trata de un edificio de carácter escolar con un gran trasiego de personas. También creía que el uso de lo que Van Dongen denomina el “exuberante” cristal transparente ya desempeñaba suficientemente el impacto necesario propio de un edificio público. Hubo, no obstante, cierta preocupación con respecto a las diferencias de color y acabado del roble rojo, a medida que éste comenzó a llegar procedente de diversos proveedores. Ello resulta totalmente evidente en el marcado contraste que hay entre el suelo no tratado del vestíbulo y las enormes superficies de los techos con un lijado y un acabado exquisitos y las paredes sometidas a un tratamiento de ignifugación y posterior aplicación de aceite, lo que proporcionó un hermoso tono marrón rojizo.
LA FRESCURA DE UN CLÁSICO
En el “Centro de Interpretaciones” cada una de las salas tiene su propia personalidad y su propia madera. Detrás del magnífico vestíbulo se encuentra el Auditorio Bernard Haitink o Auditorio principal (450 plazas). Van Dongen se refiere a esta sala como “un clásico dotado de frescura”. Las resplandecientes paredes laterales blancas, albergan unas impresionantes ventanas que ofrecen a la audiencia una panorámica de la ciudad.
Van Dongen aplica color a las blancas paredes, igual que a las paredes exteriores. Un amplio panel de tablero OSB se mueve alrededor desde el suelo a la pared, techo y otra vez a la pared. Van Dongen es un entusiasta de los materiales básicos y prácticos que utiliza para obtener la mayor eficacia posible en función de los costes y así aprovechar al máximo los presupuestos disponibles.
“La doble construcción del edificio utilizó hasta el 50% del presupuesto, lo que significó inevitablemente recortes en otras partidas. Los tableros OSB son relativamente económicos e inconfundibles y aportan un cálido efecto a la sala”, afirma. El elevado escenario, fabricado en roble europeo certificado por FSC y tratado con aceite, está encuadrado dentro de un marco de OSB. 

LA MÚSICA MARCA EL TONO

Amsterdam School of Music
Enfrente, en la primera planta, se encuentra el Auditorio Pequeño (200 plazas). Las paredes de este espacio dedicado al jazz/pop son de acero. Las luces azules de las paredes y el techo crean la atmósfera de un nightclub urbano. El escenario y la galería de asientos se han hecho con madera de Keruing certificada FSC y tratada con aceite (6 x 70 mm)   
En la segunda planta, detrás del Auditorio Pequeño, el Auditorio de Recitales o Sweelinck ofrece música de cámara en una atmósfera íntima (120 plazas). Sus ventanas ofrecen vistas a los callejones y a la ciudad. Sus sencillas sillas negras y azules descansan sobre listones de parquet de okume tratados con aceite y que se continúan en el escenario. Los marcos de las ventanas están fabricados con tablero contrachapado, un material por el que Van Dongen profesa un gran entusiasmo. “El efecto es impresionante”, afirma. La forma rectangular de las ventanas crea un juego sutil con las formas rectangulares más pequeñas de las lámparas blancas de las paredes y del techo.   
En el nivel -1/-2, además de almacenes, instalaciones de mantenimiento y un estudio de grabación, se encuentran el Teatro Pequeño (50 plazas) y la Sala de Conjuntos, ambos totalmente cubiertos con roble europeo.
APLICANDO LA DISCIPLINA DE LA CONSTRUCCIÓN DE VIVIENDAS
El presupuesto del proyecto era relativamente reducido y se implementaron estrictos controles para su contención. A este respecto, Van Dongen, quien se describe a sí mismo como un constructor de viviendas, tuvo la idea de aplicar a las plantas dedicadas a clases y estudio la misma eficiencia de costes que debe aplicarse a la construcción de viviendas. “Como edificio abierto las 24 horas del día, la entrada tenía que ser atrayente e incitante, mientras que lo que hay por encima es en realidad un bloque de apartamentos, una estructura de aulas similar a las utilizadas en la construcción de viviendas. Los auditorios están organizados a lo largo, mientras que las aulas lo están a lo ancho, con pasillos a lo largo”. Estas plantas tienen forma de H, con la escalera en la viga transversal junto al ascensor y los lavabos. Se trata del ‘Principio Engawa’, en el que, según un colega japonés, “Los pasillos no sólo sirven para el paso, sino que también son lugares de reunión con vistas a la ciudad. Además impiden la entrada de los ruidos exteriores, lo que permite desarrollar las clases con tranquilidad y los ensayos con furia”.
CUESTIONES PRÁCTICAS
Amsterdam School of Music
Todas las escaleras hasta, e incluyendo, la décima planta, están construidas en roble rojo americano laminado sin tratar, pero a partir de la quinta planta, los suelos, paredes y techos ya no son de esta especie de madera, sino que se hacen totalmente funcionales al estar fabricados en epoxi gris, hormigón y materiales tecnológicos (instalaciones detrás de tela metálica tejida en curvatura). El efecto mas lujoso sólo vuelve a estar presente en la octava/novena planta. Aquí el espacio de la biblioteca/estudio de dos plantas está abierto y el roble rojo americano vuelve a hacer su aparición, en el mostrador de la biblioteca entre otros elementos. Los suelos son de epoxi azul. A partir de la quinta planta, todas las aulas contienen marcos de ventana de roble rojo americano barnizado, con puertas acústicas en chapa de roble rojo americano.
EXTRAORDINARIO RESULTADO
El resultado de un enfoque basado en el máximo aprovechamiento del presupuesto y el espacio disponibles es un edificio extremadamente convincente, que irradia el amor de Van Dongen por las personas, la arquitectura y los materiales. Todas las personas implicadas han cooperado para materializar esta visión en un edificio dedicado a la música para disfrute de las generaciones venideras.

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