El Museo del Hermitage – San Petersburgo, Rusia

Arquitectura El Museo del Hermitage – San Petersburgo, Rusia

El Museo del Hermitage (Эрмитаж, que significa ermita en ruso) de San Petersburgo, Rusia, es una de las mayores pinacotecas y museos de antigüedades del mundo.

Edificio emblemático: La colección ocupa un complejo formado por seis edificios situados a la orilla del río Neva, siendo el más importante de estos el Palacio de Invierno, residencia oficial de los Zares.Su colección, formada por más de 3 millones de piezas, abarca desde antigüedades romanas y griegas, a cuadros y esculturas de la Europea Occidental, Arte oriental, piezas arqueológicas, Arte Ruso, joyas o armas.

Su pinacoteca: Está considerada, junto con el Museo del Prado, como la más completa del mundo.


Proyecto de arquitectura Museo Hermitage ocupa cinco edificios unidos (el Palacio de Invierno, el Teatro de Hermitage, el Hermitage Pequeño, el Hermitage Viejo y el Nuevo Hermitage) que forman un hermoso conjunto arquitectónico.

Actualmente Hermitage: Atesora más de dos millones y medio de objetos culturales y artísticos de los pueblos de Europa y Oriente desde los tiempos más remotos hasta el siglo XX.
Interior del Museo del Hermitage – San Petersburgo, Rusia.

La historia del edificio del Museo Hermitage se inicia con Pedro el Grande, cuando adquirió varias obras de arte, entre las que se encontraban David despidiéndose de Jonatan, de Rembrandt y La Venus de Táurida.

Se considera que el proyecto de arquitectura nació oficialmente en 1764, cuando un comerciante berlinés envió 225 cuadros a Catalina II en pago de unas deudas.

Al recibirlos Catalina quiso que su galería no fuera superada por las colecciones de otros monarcas y comenzó a comprar casi todo lo que se vendía en subastas europeas.

 

Edificio / El Palacio de Invierno, que pasó a formar parte del museo en el año 1922, fue durante dos siglos la residencia principal de los zares.

Había sido construido para la emperatriz Isabel, hija de Pedro el Grande, y sus fachadas, el interior de la iglesia palaciega y la majestuosa escalera principal son un raro ejemplo del llamado barroco ruso del siglo XVIII.
Sin embargo las salas del edificio del palacio son del siglo XIX, pues tras incendio de 1837 se reconstruyeron según la moda de la época. A pesar de que se convirtieron en salas de exposiciones no han perdido todo su esplendor.

La más bella de todas en el edificio es la sala Malaquita; sus columnas, pilastras, chimeneas, lámparas de pie y mesitas están decoradas con malaquita de los montes Urales.

Decoración y diseño de interior el verde vivo de la malaquita, combinado con el brillo del dorado y el mobiliario tapiado con seda de color frambuesa, determinan la impresión fantástica de esta sala.

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